martes, 14 de marzo de 2006

¿Culto Musulmán en la Catedral de Córdoba?

Torre de la Catedral de CórdobaDesde la Asociación Presencia Cristiana queremos aportar nuestra opinión al respecto de una cuestión que se ha planteado en estos últimos días: la posibilidad de abrir la catedral al culto musulmán.

En estos momentos en que se da en España un fenómeno inmigratorio de gran importancia, no dudamos que se debe favorecer la integración sociocultural y laboral de todos aquellos que viven en nuestro país y que se les deben dar facilidades para que practiquen libremente sus propias religiones y creencias. Prueba de la libertad para la práctica religiosa en nuestro país es la existencia de templos donde musulmanes y practicantes de otras religiones pueden celebrar sus cultos (aun cuando en la mayor parte de los países musulmanes no se permite el culto cristiano, en España hay más de 300 mezquitas, en Andalucía existen alrededor de un centenar y en Córdoba, concretamente, la principal está en la Plaza de Colón).

En cuanto a la apertura de nuestra catedral al culto musulmán solicitada al Presidente del Gobierno por la Junta Islámica de España, manifestamos nuestro desacuerdo a la vez que queremos argumentar lo siguiente:

  1. La Catedral es un templo cristiano desde hace 800 años, antes fue mezquita durante 500 y antes, alrededor de 300 años, fue basílica cristiana dedicada a San Vicente, mártir. La transformación de un edificio religioso de una confesión en otra es algo común y respetado en general por todas las religiones. En relación con esta afirmación es conocido el caso de la Iglesia de Santa Sofía de Estambul que el imperio turco convirtió en mezquita y hoy es museo islámico o el de la Mezquita Omeya de Damasco que anteriormente fue basílica bizantina. Hay que señalar que cuando el Papa Juan Pablo ll la visitó, rezó ante la tumba de San Juan Bautista pero no pidió celebrar Misa en ella.

  2. Defendemos el diálogo entre religiones, incluidas otras no cristianas, pero no apoyamos que una catedral católica sea utilizada para el culto de otra religión no cristiana. El diálogo interreligioso no debe confundirse con el ecumenismo que busca restaurar la unidad entre todas las iglesias cristianas.

  3. La Catedral ha demostrado durante siglos la tolerancia y el respeto al arte, la historia y las creencias musulmanas, manteniendo intacto el lugar del culto islámico (el mihrab) tal y como se encontró tras la Reconquista en 1236.

  4. El Gobierno no puede tomar decisiones sobre lo que no tiene potestad. La Catedral, antes mezquita y anteriormente basílica cristiana, es propiedad de la Iglesia y los titulares del templo son el obispo y la Iglesia local. Los cristianos católicos respetamos a todos los creyentes y queremos mostrarnos cercanos y solidarios con todos aquellos que, alejados de sus países de origen, viven entre nosotros, con los que nos une la voluntad de trabajar, en nombre de Dios, por construir un mundo más justo y fraterno.