sábado, 21 de noviembre de 2009

Cristianismo y Socialismo

Reproducimos el contenido de una carta de nuestra compañera Antonia Jiménez que fue publicada el pasado día 30 de Octubre en el diario ABC, en la sección "Cartas al Director".

CRISTIANISMO Y SOCIALISMO

Actualmente nuestra sociedad se mueve en un ambiente de escasa o nula religiosidad, que no propicia la manifestación explícita de la fe en Jesucristo. Por ello, es gratificante y esperanzador que el Sr. Bono en el congreso de socialistas religiosos, celebrado en Córdoba, manifestara: “El socialismo necesita renovarse y los valores cristianos son un buen camino para conseguir esa renovación”.

Sin embargo, dejó en la ambigüedad si su partido debe ceñirse a esos valores a la hora de debatir acerca de la nueva ley del aborto: “Muchas personas de buena fe del ámbito del partido nos vemos tentadas al silencio, porque cualquier discrepancia será exhibida como falta de lealtad al partido”. Yo le diría al Sr. Bono que el silencio de los que callan por cobardía, que no se atreven a manifestar sus propias convicciones, es un silencio reprobable, no cristiano. La opción que el cristiano hace por Jesucristo conlleva unas exigencias, compromisos y determinaciones ineludibles, tanto en la vida privada como en la vida pública, para testimoniar con firmeza y sin ambigüedad sus creencias.

En referencia a unas declaraciones del secretario de la Conferencia Episcopal, en las que afirmaba que los socialistas abortistas no están dentro de la Iglesia, el Sr. Bono aquí se manifestó con contundencia: “Quiero decirle que como cristiano aspiro a seguir a Cristo, no a él”. Yo le diría también al Sr. Bono que el bautismo nos une a Cristo y a su Iglesia, siendo ésta un gran proyecto de comunión del que participamos fraternalmente todos los cristianos, por encima de cualquier ideología.

Con estas reflexiones no pretendo hacer una confrontación de ideas, sino animar al diálogo entre los cristianos, evitando posibles rupturas, a la vez que pedir a los creyentes, que siempre que nos manifestemos públicamente como tales, lo hagamos a la luz del Evangelio, que es la Palabra que ilumina y jamás confunde ni desconcierta.

Antonia Jiménez López