jueves, 26 de noviembre de 2009

Por una Sexualidad Humana

La polémica campaña que ha lanzado y financiado la Junta de Extremadura sobre Educación sexual, dirigida a jóvenes entre 14 y 17 años, titulada «El placer está en tus manos» y en la que se incluyen talleres sobre masturbación, cuenta ya con el beneplácito de la consejera para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía. Su departamento ha llevado a cabo campañas similares y afirma que en breve “volverá a lanzar otra”.

Es cierto que los jóvenes necesitan unas pautas de orientación sexual y unas normas de valor que les faciliten un análisis crítico y un juicio válido de la sexualidad para alcanzar una postura libre y positiva frente a ella. En el ser humano, unidad indisoluble de cuerpo y alma, no existen procesos puramente biológicos; los procesos sexuales son, además, procesos personales que afectan y comprometen a toda la persona y la proyectan más allá de sí misma, remitiéndola a otro ser. Por ello, la sexualidad no puede tener como único fin el placer, sino reforzar la plena vinculación humana en todas sus dimensiones: física, espiritual e intelectual.

El enfoque que la campaña de la Junta de Extremadura le da a la sexualidad, en la que el ser humano queda reducido a un objeto de placer, es bochornosa, de mal gusto y sobre todo inmoral. El poder político no puede invadir con su adoctrinamiento la parte más íntima de la persona -su conciencia- usurpando el derecho que tienen los padres a formar a sus hijos según sus convicciones.

Este hecho, no casual ni aislado, es un paso más de las muchas injerencias del Poder para demoler los valores éticos y morales sobre los que se asienta una sociedad democrática, por lo que es urgente que la sociedad civil, un tanto retraída en la actualidad, reclame el protagonismo que le corresponde y se haga presente en los asuntos de la vida pública.

Antonia Jiménez López

(Carta de nuestro compañera publicada el pasado día 25 de noviembre de 2009 en el diario ABC, en la sección "Cartas al Director")