domingo, 31 de marzo de 2013

PONTIFICADO DE BENEDICTO XVI

Nuestra sociedad se siente afectada por la incertidumbre y los temores de una época de profundos cambios, que se ha quedado sin norte y con un vacío de verdad y de trascendencia. Benedicto XVI, pensador profundo y hombre perceptivo y atento a las formas de ser y de pensar que se promueven en el mundo, ha sabido poner siempre el dedo en la llaga para anunciar y confirmar a todos en la fe en Jesucristo. Pues como sucesor de Pedro se siente comprometido a recordar a los hombres su relación fundamental con Dios, aunque para ello haya tenido que hacer frente, con serenidad  y firmeza, a una sociedad que alardeando de modernidad excluye a Dios.
 
Su pontificado, corto en el tiempo pero intenso en su legado doctrinal y preservando su ortodoxia más allá de los tiempos, ha permitido a la Iglesia una nueva apertura sin renunciar a su esencia. Benedicto XVI, como pontífice y como persona, será recordado y pasará a la historia con grandes calificativos, que destacarán su figura excepcional y una generosidad heroica al servicio de Cristo y de su Iglesia.
 
 La Asociación Presencia Cristiana valora la grandeza y la gran humildad que refleja su renuncia, al tomar conciencia y reconocer que ya no tiene fuerzas para ejercer adecuadamente su ministerio. A la vez agradece al Santo Padre su intenso y fructífero magisterio, siempre muy cercano a los problemas del hombre  de su tiempo, haciendo surgir en creyentes y no creyentes un profundo respeto y reconocimiento hacia su persona.
Junta Ejecutiva de Presencia Cristiana

(Escrito publicado en el diario ABC el día 19 de febrero y en el Diario Córdoba el 21 de febrero de 2013, en las secciones "Cartas al Director")